Ahora, o nunca.

Ha pasado ya un tiempo desde que tengo la idea de poner un blog. Por una u otra causa no he podido hacerlo. En parte no me atrevía a dar luz a un producto no terminado y en otra, no tenía la experiencia necesaria para ofrecer lo que –según yo– sería un buen producto. Hoy, las cosas han cambiado, porque he tenido una revelación; revelación de conocimiento, cómo las que me gustan tener. Hoy es un buen día para continuar con mis ideales.

Ahora comprendo la esencia del pensamiento estoico. Tener los pies en la tierra es una virtud que regala sus frutos cuando es sembrada con entusiasmo. Puedo decir que no es precisamente el mejor momento de mi vida, para un nivel muy romántico de hablar; pero si afirmo que es el mejor momento para terminar de afinar los detalles prácticos de la enseñanza que reza: “Haz lo que predicas.”

Escribo al sabor de un trago de tequila con sangrita de una marca comercial; con el usual ansía contemporánea de nicotina y escuchando música de Yokko Kanno, tan clásico cómo me agrada estar. Hoy me percaté de que los factores circunstanciales son más comunes que probables; Que las verdaderas amistades no se van sin avisar y que el timing incluye la técnica.

Ahora, o nunca

Las oportunidades existen, las decisiones se toman. Hasta el día de hoy, mantengo en firme que la principal virtud del Gosu es la de la autenticidad. El gosu debe ser autentico, actuar respecto a su naturaleza; la cual vibra en la libre frecuencia de su elección. El gosu debe ser libre, capaz de ser independiente; puesto que entiende el sistema de jerarquía celular. El gosu debe ser útil a sus ideales, actúa en acuerdo de lo que predica; la construcción de la perfección es su voluntad. Siguiendo el dictamen de estos tres principios, toda aquella persona que aspire a llegar a la Gosuness es aquel que esta dispuesto a renunciar al apego a las cosas mundanas y a los dogmas sociales. Quién sea capaz de expresar la naturaleza de sus pensamientos a través del trabajo realizado sobre la piedra de su propia escultura. Aquel que tenga su realidad diciplinada y con ella levante cimientos de virtud para construir la perfección de su persona y con ello del universo con el que interactúa.

El camino del Gosu es riguroso. Se precisa tener un sentido de perfeccionamiento, un constante análisis de la realidad personal y las percepciones de la realidad colectiva. Observar con detenimiento los detalles que proporcionan información para abstraer del objeto los secretos de su esencia para ofrecer la práctica de sus virtudes óptimamente. Así también, se es indispensable poseer la habilidad para asumir la responsabilidad de los actos que se ejecuta. Puesto que el camino de la perfección se contruye también en base a la experiencia; la cual se adquiere de contrastes y decisiones.

Siempre es buen tiempo para rectificar; puesto que el error es parte del universo, esa probabilidad de caos que interviene directamente con la originalidad de la respuesta. El esfuerzo es proporcional a la altura de la meta que se ha propuesto. Y el libre albeldrio nos permite elegir las herramientas más adecuadas para cumplir nuestro propósito. Hoy hace un buen día para reflexionar y poner en acción todo aquello que se ha hecho pendiente. Sin duda, Johnny Walker tiene uno de los mejores slogans que son claramente aplicables a la filosofía del camino del Gosu: “Keep Walking”

Pintando Leopardos rectifica su camino el día de hoy. Así cómo mi vida.

A. O.

  1. Keep Walking, Duudy!
    Chido el post.
    “Hoy me percaté de que los factores circunstanciales son más comunes que probables” Eso me latió bastante :P

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